http://i.imgur.com/i4xJj.png

Bienvenid@s

Hola, Bienvenid@s a "El Rincón Encantado de Anabella".
Soy Anabella, y quiero presentaros mi Nuevo Blog dedicado a mi pasión por los "Seres Sobrenaturales", en especial " Los Vampiros" y las "Hadas", (entre otros muchos personajes) , espero que lo encontreis interesante y me visiteis con mucha frecuencia.
Muchas Gracias por visitar mi Nuevo Blog.

Botones

Pagina PrincipalMi PresentaciónImágenesCine y TV.Galerias Libros Juegos Juegos

MARQUESINA

Holaaa!!..Bienvenid@s a "El Rincón Encantado de Anabella"... Muy pronto, podréis disfrutar de nuevas entradas con imágenes de Hadas. Góticas. Y Fantasía. Gracias!!.

sábado, 27 de octubre de 2012

"Quédate Conmigo" (capítulo 5)

Hola a tod@s!!, aquí os dejo el quinto capítulo del Fic de *Nina Nina*.

Espero que esteis disfrutando de la historia!.




CAPITULO 5


DAMON POV


(FLASHBACK)


“Pase la noche sin dormir pensando en las extrañas salidas de Ally, cuando llego ese día parecía tan tranquila, como si mentirme le resultara fácil, me saludo pero su beso me supo a falsedad y no quise preguntar nada hasta estar seguro de sus motivos.

A la mañana siguiente había quedado de reunirme con Alaric por asuntos de trabajo, la escuche hablando por su celular y me pareció sospechoso que cuando me vio entrar a la habitación se puso nerviosa y se despidió rápidamente con un “Nos vemos luego”

-¿Con quién hablabas? - pregunte mientras tomaba mi billetera de la mesa de noche.


-Ahh…con Claire, Eric no está y quiere que la acompañe a la cena de navidad de su trabajo


Me quede mirando al piso sin decir nada, otra salida más, esto ya era demasiado.


-Ok ¿A qué hora te irás?

-A las ocho ¿No te importa quedarte con Blake verdad?

-Para nada

-Perfecto – se levanto de la cama y fue hacia mí con la intención de besarme pero yo aparte mi cara y su beso se planto en mi mejilla, me miro extrañada

-¿Pasa algo?

-No es nada, me tengo que ir Alaric me está esperando.


La plática de Alaric me mareaba, no estaba concentrado en nada de lo que me decía, solo podía pensar en Ally

-¿Acaso estas escuchando algo de lo que te estoy diciendo?

-Lo siento, es que estoy… - me lleve las manos a la cabeza – mi mente está en otro lado

-¿Problemas en casa?

-Algo así, es Ally, hay algo que no me gusta para nada, sale casi todos los días…y fue hasta hace poco que empecé sospechar

-Puedes decirme Damon somos amigos

Me recosté en la silla listo para admitir algo que no quería aceptar

-Creo que Ally me engaña”[/i]


(FIN DEL FLASHBACK)


La respuesta a mi beso me dejo sin aliento, se me cruzo por la cabeza que tal vez me rechazaría, pero no fue así, me beso como si mis labios fueran una necesidad.


-No tienes porque sentir miedo –me dijo en respuesta a mi confesión – estoy aquí – Una sensación cálida y de paz me recorrió de pies a cabeza al escuchar sus palabras, se aferro a mi cuerpo y sentí como temblaba de frio, la envolví en mis brazos para darle un poco de calor, pude sentir a través de la ropa como su corazón latía rápidamente, nos quedamos así por un rato, no quería soltarla, la paz que había perdido hace años la volvía a encontrar con ella.


-Esto es nuevo para mí Elena, llevo años sin sentir esto… lo que quiero decir es que yo no comparto mis emociones con nadie – dije frunciendo el ceño ella giro su cuerpo levemente para mirarme – pero contigo siento que debo hacerlo es como si pudieras ver a través de mi y que no puedo engañarte, hay cosas que no sabes de mi


-¿A eso le temes? – dijo buscando mis ojos


-Temo arrastrarte con mis demonios – le tome el rostro con las manos


-Damon ¿sabes cuantas veces pensé en no volver a tu casa para poder sacarte de mi cabeza? Muchas, pero no pude, no tuve voluntad para hacerlo, y aquí estoy, no me pidas que lo haga ahora – sus palabras hacían que mi cuerpo se estremeciera


-No querrás pasar malos ratos por mi culpa, soy un caos…


-Shhhh no digas eso – me silencio con un suave beso en los labios


-Elena, solo quiero que estés segura si en verdad quieres hacer esto


-Se que quiero estar contigo – me respondió, eso era demasiado, ella realmente quería estar conmigo
-Entonces, mi torturado corazón es tuyo – le dije llevando su mano hacia mi pecho, recostó su cabeza en mí y nos quedamos así por un rato. Se sentía tan bien que no quería soltarla jamás.

Pero tuve que hacerlo al escuchar mi celular, ese maldito celular siempre hacia de las suyas en momentos no indicados, sonaba cuando no debía.

-Tengo que atender esta llamada – le dije besando su frente

Ella se aparto levemente y se abrazo a si misma por el frio, me quite el saco y la cubrí con el antes de contestar

-Hey Alaric ¿Cómo va todo allá adentro?

-¿Dónde estás Damon?
-¿Quién eres? ¿Mi niñera? – Vi como Elena disimulaba una sonrisa y bajaba la mirada - yo sé que me extrañas cielo

-Cállate, oye ¿Esta Elena contigo?
-¿Elena? – Ella levanto la cabeza – casualmente la encontré aquí en la terraza junto a la piscina cuando salí a tomar aire…bueno porque mentirte realmente salí a beber

-Isobel la está buscando ¿podrías decirle que venga?

-Sí seguro, yo ya estoy por allá Blake ha de estar buscándome

-Tu hija está con Caroline y Tyler

-Aghh! ¿Con Caroline? Pobre hija mía, ya voy por allá

Cerré el celular y me acerque de nuevo a ella y la atraje hacia mi cuerpo nuevamente

-Tenemos que volver - me dijo - no sabes cómo se pone mi mama cuando no sabe donde estoy – paso su mano por mi pelo y me acerco a su cara dándome un suave y dulce beso, se separo de mi y se dio la vuelta – ven vamos – la detuve de la mano suavemente

-Elena espera

-¿Si?

-Eres hermosa – sonrió y de nuevo se pego a mi

-Y usted es un hombre muy atractivo señor Salvatore – susurro

-Eso ya lo sabía, nada nuevo para mi – le conteste sonriendo de lado.

La voz chillona de Caroline apareció en escena, seguida de Tyler que traía dormida a Blake en brazos

-Vaya, ahí estas, oye Damon ¿Cómo se te ocurre dejar a Blake sola allá adentro?

Elena se sobresalto nerviosa al verlos llegar, los ojos de Caroline fueron directo a donde yo posaba mi mano derecha, en la de Elena. Pero no la quite.

-¡Oh lo siento! No quise interrumpir – dijo en un tono que me no me gusto para nada

-Blake no estaba sola – le conteste - estaba su tío Stefan, su tío Alaric, su nueva tía Jenna, mmm déjame pensar ahh y la barbie que es una espina en el trasero

-Damon – me susurro Elena

-Lindo Damon, te quedo muy lindo – me dijo una Caroline bastante molesta

-Cuando quieras

Tome a Blake de los brazos de Tyler mientras Elena le quitaba los adornos del pelo para que no le lastimaran la cabeza, note que Caroline observaba minuciosamente cada uno de nuestros movimientos, pero poco me importo, caminamos de nuevo hacia el salón y antes de entrar Elena me susurro al oído “Hablamos luego”

No quería pensar en que le daba vergüenza que la vieran conmigo, la mayoría de los invitados sabían el tipo de persona que yo era, lo cierto es que no tenía muy buena reputación, el nombre Damon Salvatore era sinónimo de mujeres y alcohol ¿Me importaba eso? Claro que no, solo me importaba lo que ella pensara de mí.

Por Dios, estaba hecho, Elena había derrumbado todas mis barreras, esas que había construido a lo largo de cuatro largos años, esa noche se redujeron a polvo.

Nos despedimos con la mirada y se reunió con su familia, a lo largo pude ver que su papa me miraba extraño, por no decir mal, Stefan se acerco en su silla

-Muy buena fiesta ¿eh?

-Sí, la mejor – le conteste sin quitar la vista de Elena – vamos, tenemos una suite esperándonos arriba.


Aun y cuando tenía miedo de lo que pudiera pasar tampoco quería echarlo a perder, deseaba dejar todo atrás y empezar de nuevo, tenía a mi hija que era la razón por la que seguía cuerdo, tenía dinero, negocio propio y vivía bien.

Durante mucho tiempo viví con la idea de que mi alma estaba muerta por los golpes del pasado, sorprendentemente dio indicios de vida al conocer a Elena, las tantas mujeres que habían pasado por mis brazos no habían hecho más que satisfacer mi necesidad carnal, ni siquiera me molestaba en recordar su nombre, pero había un vacio que nadie había podido llenar y estaba cansado de eso. Necesitaba un cambio, necesitaba a Elena.


Al principio creí que el estar con ella era un error, que lo hacía porque me sentía solo, pero en realidad estaba preparado para avanzar.


No la había visto desde la boda de Alaric, llegue a casa y la encontré en la sala con calculadora en mano y unos papeles sobre la mesa, cuando me vio entrar se ruborizo y me sonrió, no podía esperar mejor recibimiento.


Me senté en el sillón frente a ella, me incline hacia adelante y apoye los brazos en mis piernas.


-Hey – le dije


-Hey – me contesto de vuelta, nos quedamos viendo y luego nos soltamos a reír, parecíamos adolescentes pero en vez de sentirme estúpido me sentí feliz de verla


-¿Cómo va todo por aquí?


-Bien, Stefan está leyendo en su cuarto, no quise molestarlo y Alaric y Jenna acaban de pasar por Blake


-¿Cómo? Blake fue ¿A Dónde?

-La llevarían a ver los fuegos artificiales a las afueras del centro comercial, Jenna dijo que tu sabias y que te había pedido permiso de llevarla según dijo a ti no te gustan esas cosas

-Es cierto, tienes razón – lo había olvidado por completo, así como también había olvidado que Alaric había aplazado su luna de miel hasta después de la inauguración del restaurante – lo olvide

-Descuida- dijo mientras arreglaba los papeles de la mesa

-¿Qué es todo esto? – le pregunte

-Ah…son cosas de la matricula, papeles nada mas

-¿Ya estas dentro?

-No - suspiro – es complicado

-Puedes decírmelo – termino de guardar sus cosas y se puso de pie

-No es nada importante… ¿Quieres comer algo?

-Tengo una mejor idea – me levante del sillón y camine hacia ella – se me ocurrió que podíamos salir a cenar

-¿Una cita?

-Deberías sentirte honrada de salir con un Salvatore – le dije besando sus labios

-Eres un presumido, déjame ir por mi bolso.


-----------------------------------------------------------------------------------------

A la mañana siguiente lleve a Stefan a la clínica que mi amigo Elijah Mikaelson me había recomendado para que recibiera terapia.

-¿Qué es lo que estas comiendo? ¿Piedras? Pesas más de lo habitual – le dije al subirlo a la camioneta


-Es lo que pasa cuando comes comida rápida todos los días


-Oye, no me culpes por no ser bueno en la cocina


-Si lo sé, pero Elena salva el día con lo que prepara en la cena – me dijo, lo quede viendo cuando menciono a Elena y cerré la puerta


-¿Ah sí? – pregunte sin mostrar interés mientras ponía en marcha el auto


-La verdad es que Elena tiene muchas cualidades – siguió – y tiene talento, es una lástima lo que paso con lo de la escuela de danza.


-¿Qué? ¿Qué paso con eso? - trate de seguir relajado aunque tenía mucha curiosidad al respecto, en realidad todo lo que tuviera que ver con ella me interesaba


-No pudo matricularse, no alcanzo a reunir el dinero que necesitaba y no pudo inscribirse, la vi muy triste.


Esa era la razón por la que no me había dicho nada la noche anterior, me molesto que se lo haya dicho a Stefan y no a mí.

-Ahh bueno, quien sabe, a lo mejor y todavía se puede hacer algo

-¿Iras a ver lo del restaurante?

-Iré por la tarde, quiero pasar a resolver un asunto primero.

Deje a Stefan en la clínica y me me dirigí al norte de la ciudad, me pase un semáforo en rojo dando como resultado una multa de transito, lo que me faltaba.

No hubiera creído que estaba frente a una academia de danza de no ser por el pequeño rotulo que había en la entrada “International Dance Academy” por fuera parecía un castillo o algo así pero al entrar el ambiente era diferente, eran instalaciones muy modernas.
Una mujer alta y espigada de cabello agarrado en una cola y de unos cincuenta y tantos años me salió al paso en la entrada y me saludo amablemente.

-Buenos días Señor, bienvenido ¿Puedo ayudarle en algo?

-Quisiera saber algo respecto a las inscripciones
-Ah, claro, pase por aquí

Me llevo a una oficina siempre en el primer piso, en el trayecto vi jovencitas de todas las edades entrar y salir, algunas con sus madres

y otras por su cuenta.

-Tome asiento ¿Señor…?

-Damon Salvatore

-Mucho gusto señor Salvatore, en nuestra escuela nuestro principal objetivo es formar de la mejor manera a nuestros alumnos, bajo un régimen estricto de disciplina, dedicación y…

-¿Podría responder mi duda por favor? - le dije de lo más relajado, me miro con ojos asesinos por la interrupción, se aclaro la garganta y continuo

-Bien, respondiendo a su duda, el primer paso es llenar una serie de formularios para información general, los y las aspirantes tienen que someterse a una prueba física para ver si están al nivel de esta escuela, y claro, también tienen que haber cancelado el total de la matricula

-Quiero saber la situación de una aspirante – le dije seriamente

-Lo siento pero esa información no podemos dársela, por motivos de seguridad

-No vine hasta aquí para escuchar eso, vengo a resolver una situación y no me voy a ir hasta hacerlo – se me quedo viendo con ojos saltones y se giro hacia su computadora.

-Me da el nombre por favor

-Elena Gilbert
Tecleo unas cuantas veces y me miro por encima de sus anteojos

-La señorita Gilbert esta en lista de espera, no podrá entrar hasta el próximo semestre, tiene pendiente el pago de matrícula – dijo en tono despectivo.

Ok ¿Así era la cosa? Vamos Salvatore utiliza tu encanto.

-¿Lleno los formularios? – le pregunte más serio aun.

-Si

-¿Paso la prueba física?

-Si

-Entonces – saque mi billetera del bolsillo trasero – que no se hable más, tenga – le entregue una tarjeta de crédito – cóbrese lo que necesite, matricula, libros, zapatillas, mascotas o lo que sea ya que veo que cobran por todo aquí.

-Señor Salvatore, me temo que no hay cupo para la señorita Gilbert, estamos llenos, tendrá que esperar al próximo semestre

-Creo que no me ha entendido – apoye mis brazos en su escritorio – vine aquí a resolver este asunto a como dé lugar y usted no me está ayudando, no quería hacer esto pero…bueno – me recosté de nuevo en la silla y cruce los brazos – sería una pena que el ministerio de educación se diera cuenta de los privilegios de los que gozan los aspirantes de buena condición económica, no pasan las pruebas pero por solo ser hijos de senadores o de grandes empresarios y pagando una buena cantidad de dinero, entran fácilmente a esta escuela.

La mujer me miraba pasmada, se quedo rígida como piedra mientras me escuchaba

-Lo siento pero…

-Voy a demandar esta escuela, eso es lo que hare simple y sencillo - dije ya en tono fuerte, saque mi celular y le marque a Alaric – mi abogado tiene que saber esto – rogué para que el baboso no contestara y me puse de pie.

-Señor Salvatore espere…no es necesario que lleguemos a tanto – dijo la mujer, buscando nerviosa entre sus papeles – estoy segura que podemos hacer algo…ahh mire, justamente una alumna se retiro

“Muy conveniente” pensé

-Puedo incluir a la señorita Gilbert ahora mismo.

-Perfecto – dije cerrando el celular - ¿Lo ve? No era tan difícil – me encogí de hombros e hice un guiño.


Se me estaba haciendo difícil estar fuera de casa sabiendo que Elena estaba ahí, pero el llegar y encontrarla en cualquier lugar de la casa era lo mejor. Llegue a eso de la 1 de la mañana y me sorprendió verla aun despierta, estaba leyendo en el sillón

-Hey, pensé que estarías dormida – me senté junto a ella y la rodee con mi brazo, se recostó en mí y acaricio mi cara.


-Estaba esperándote Salvatore, precisamente quería hablar algo contigo


-¿Ahh si? ¿Y como que será? – le roce el lóbulo de su oreja con mi nariz


-Si me desconcentras de esa manera va ser imposible hablar contigo


-Ok, entonces no hablemos


-Damon, es en serio – se aparto lentamente y se giro para verme – hoy por la tarde me llamaron de la academia de danza


-¿En serio? Eso es genial


-Déjame terminar, me llamaron para decirme que me presentara el lunes


-Perfecto, el lunes comienzas

-Según me dijo la señora Fell un ángel caído abogo por mi hoy

-¿Un ángel caído? ¿Qué diablos pasa con esa mujer?

-Damon, me dijo que habías pagado la matricula e incluso tres mensualidades por adelantado – se cruzo de brazos y me miro muy seria

-¿Qué tiene de malo? Además pudiste habérmelo dicho, si no es porque Stefan me lo comento hoy en la mañana no me doy cuenta, tienes que confiar en mí y decírmelo todo ¿ok? Y tampoco iba a permitir que te dejaran fuera por eso, es lo que más deseas.

-Te equivocas – levanto levemente la barbilla y alzo una ceja

-¿Qué?

-Lo que más deseo eres tú

La tranquilidad volvió a mi cuerpo al escucharla, ella siempre tenía las palabras correctas para hacerme sentir vivo

-No tienes que hacer esas cosas, me da vergüenza que gastes de esa manera en mí, tú tienes otras obligaciones que cumplir

-Esto no es una obligación, lo hice porque sé que es tu sueño y quiero verte feliz ¿ok? No se hable más del tema

-Me sentiría más cómoda si me lo descontaras

-Dije que no se hable más del tema, el lunes te presentaras muy temprano a tus clases y punto – le tome el rostro con mis manos – muero por verte bailar

– cerro los ojos y se acerco a mi cara – me veras –contesto besando mi boca.


(FLASHBACK)



“Ver a Ally arreglarse para salir me estaba matando, pero tenía que guardar la compostura. Para salir antes que ella me invente que iría a comprar comida y llevaría a Blake conmigo. Me beso para despedirse de mí, pero igual que en la mañana su beso no fue sincero.


Nunca creí que haría lo que estaba haciendo, me sentía el típico acosador de Criminal Minds, estacione el auto muy cerca del edificio de apartamentos donde vivíamos a esperar que saliera, y no espere mucho, salió enfundada en un vestido negro y con sus mejores zapatos, se subió a un taxi que la esperaba.


Lo seguí hasta llegar a un restaurante muy fino al que nunca había entrado ya que no podía darme esos lujos, se bajo y entro.

Saque a Blake del asiento trasero y me dispuse a entrar, un tipo en la entrada me impidió el paso.


-No puede entrar si no tiene una reservación – me dijo muy engreído


-No he venido para quedarme a cenar – le dije acomodando a mi hija en mi brazo – esa mujer que acaba de entrar es mi esposa


-¿Se refiere a la cita del señor Mcphee?


-¿Marco Mcphee? – pregunte casi sin aire

-Si

-¡Tiene que dejarme entrar por favor! 


-Señor, lo siento pero solo cumplo con mi trabajo


La desesperación se apodero de mí y saque los pocos billetes que tenía en mi billetera


-Tenga – le dije poniendo el dinero en su mano

-No puedo aceptarlo señor, lo siento


Me lleve la mano a la cabeza despeinando mi pelo, Blake me miraba con curiosidad, totalmente ajena a lo que pasaba, el tipo se acerco a mí, al parecer de cierta forma le había conmovido mi situación y me dijo en tono muy bajito.


-Señor, voy a dejarlo pasar, pero por favor no haga nada imprudente, se lo pido, no quiero que me despidan por eso


-Gracias, no se preocupe solo será un minuto– le conteste y entre.


No tuve que buscar mucho porque a lo lejos distinguí el cabello de Ally y a su acompañante sentados en una mesa en el rincón, no podía creer lo que veía, mi supuesto amigo Marco Mcphee besando a mi esposa, el pulso se me acelero a mil y una oleada de furia inundo mi cuerpo, quería ir y matarlo a golpes, pero tenía a mi hija en brazos, esa fue la razón por la que milagrosamente no perdí el control en ese momento. Salí de ahí con furia contenida, tenía que calmarme, llevaba a Blake conmigo y no podía hacer nada imprudente.


Llegue a casa y acosté a dormir a Blake en su cuna, me bebí casi toda la botella de vodka que había en el estante y me senté a esperar a Ally en la sala.

Marco Mcphee, el tipo al que Alaric y yo habíamos ayudado cuando no tenía nada, ese que había dormido en mi sofá cuando no tenía un techo, ese tipo…era el amante de mi esposa.

Escuche el sonido de la llave al abrirse el cerrojo y ella entro como si nada al apartamento, encendió la luz y se asusto al verme

-¡Oh por Dios Damon me asustaste! –Dijo llevándose una mano al pecho – pensé que estarías dormido.

-Estaba esperándote – le dije serio y sin levantar la mirada

-¿Ahh si? Bien, ya estoy aquí ahora me voy a la cama, estoy exhausta

-¿Marco te dejo exhausta? - se quedo paralizada frente a mi

-¿Qué…? 

-¡No te atrevas a negarlo Allysa! ¡Yo mismo acabo de ver como ese desgraciado te besaba!

-Damon yo…

-¡Cállate! No quiero escuchar nada, todo lo que sale de tu boca son mentiras, todo este tiempo me has mentido ¿Sabes? me siento un completo imbécil, eso es lo que soy, un estúpido que creí todo el cuento de la familia feliz, pero está claro que no fui suficiente – estaba perdiendo los estribos, Ally comenzaba a llorar.

-Deja de llorar, te ves patética ¡eres una mentirosa!

- Damon baja la voz despertaras a Blake

-! Dime porque lo hiciste!...!Marco era mi amigo! – la hale del brazo con fuerza

-Suéltame me estas lastimando, ¿sabes qué? Ya no soporto más tus insultos y acusaciones, me voy


-! Sí, eso, vete con tu amante, vete y no vuelvas nunca!

Tomo las llaves del auto y se fue. 


Descargue mi furia estrellando una lámpara en la puerta en cuanto ella salió.

Escuche el llanto de Blake en la habitación, mis gritos la habían despertado, la saque de la cuna y comencé a arrullarla para calmarla, mis emociones estaban a flor de piel en ese instante, la ira y las ganas de romper todo a mi paso seguía ahí pero el tener a mi pequeña en brazos era como un neutralizador.


El teléfono sonó una vez y conteste


-¿Damon estas bien? Dime que no hiciste una locura


-No quiero hablar ahora Alaric – déjame en paz – colgué y tire el teléfono al piso


Me acosté en sillón con Blake sobre mi pecho para dormirla. Me lleve una mano a la cabeza, preguntándome ¿Qué había hecho mal? y ¿Por qué me había engañado? Le di vueltas y vueltas a todo y no encontraba alguna falta, siempre le había dado lo mejor de mí, todo lo que hacía era por ella y por Blake. El teléfono volvió a sonar media hora después, no quería contestar porque estaba seguro que era Alaric pero si seguía sonando despertaría a Blake así que me levante y conteste.


-¿Hola?


-¿Damon Salvatore?

-¿Si? – dije algo mareado

-Hablo del hospital St. Francis ¿Conoce usted a Allysa Foster?

Su pregunta encendió una alarma en mi cabeza

-Es mi esposa ¿Qué pasa? – el corazón se me acelero y sentí que se detenía cuando escuche:

-Lo siento señor Salvatore, es mejor que venga de inmediato al hospital


(FIN DEL FLASBACK)


-¡No! – me sobresalte en el sillón de la sala donde Elena y yo estábamos recostados.

-Damon ¿Qué pasa? ¿Qué tienes? – Me dijo Elena evidentemente asustada – mire el reloj y eran más de las tres de la mañana.

-Fue un mal sueño – dije agitado buscando su mano – Elena, tengo algo que contarte





trucos blogger

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...