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Hola, Bienvenid@s a "El Rincón Encantado de Anabella".
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Holaaa!!..Bienvenid@s a "El Rincón Encantado de Anabella"... Muy pronto, podréis disfrutar de nuevas entradas con imágenes de Hadas. Góticas. Y Fantasía. Gracias!!.

sábado, 27 de octubre de 2012

"Quédate Conmigo" (capítulo 10)

Hola a tod@s!!, aquí os dejo el capítulo 10 del Fic de *Nina Nina*.


Espero que esteis disfrutando de la historia!.




CAPITULO 10

ELENA POV

Los primeros rayos de luz se colaron por la ventana anunciando el nuevo día.

Desactive la alarma de mi celular antes de que sonara con su particular melodía, eran las 7:00 am hora de levantarme para ir a la academia y la verdad no tenía ganas de hacerlo, parecía que sería uno de esos días por los que pagaría por no vivir.

Hice mi rutina diaria incluyendo algo de yoga, desayune sin ganas una taza de cereal y luego me despedí de mi madre.

Para algunos un año se había pasado como arena entre los dedos pero para mí se hizo una eternidad. Un año entero sin saber nada de él.

Alaric poco me decía acerca de Damon y Blake, lo único que sabía era que estaban en casa de su padre en Italia. No tenía ni un número de teléfono, un correo electrónico, nada.

Las clases en la academia me consumían parte del día logrando distraerme de pensamientos del año pasado, si no fuese por mi estupidez todo sería diferente, viviría tranquila, sin noches sin dormir pensando ¿En dónde estará? ¿Pensara en mí? Todo lo había echado por la borda.

Llegue a la academia y Logan estaba de pie en la entrada con dos vasos de café en la mano.

-Buenos días señorita – me saludo sonriendo y dándome un vaso de café

-Hola Logan, llegas temprano ¿No tenias clase hasta las once?

-Hey, si te molesta que este aquí me puedo ir

-No, no es eso – me pase una mano por mi cabello – lo siento Logan

-Tranquila, solo bromeaba ¿Estás bien? – comenzamos a caminar hacia el salón de ensayos esquivando a nuestro paso a estudiantes de primer ingreso que revoloteaban por toda la academia, justo con la misma emoción con la que yo había llegado y que con la misma rapidez había desaparecido.

-Si no te preocupes, oye y ¿No has sabido nada de él aun? – nos detuvimos a la entrada del salón, me mordí el labio y le conteste

-No

Logan sabía mucho de mi historia con Damon, se había convertido en una especie de confidente en momentos en que necesitaba desahogarme. Bonnie pasaba demasiado ocupada entre su trabajo en la agencia de viajes de su papa y en cuidar a su abuela, que vivía en su casa ahora debido a su enfermedad, así que Logan se convirtió aunque sonara feo, en mi paño de lagrimas.

-¿Sabes qué? Tengo algo que te animara

-Por favor – dije sonriendo y soltando un suspiro – lo necesito

-Ok, adivina quien se quedo con el papel de Odette en el épico El Lago de los Cisnes…

-¿Qué? No me digas que…!Oh Dios mío! – Exclame emocionada - ¿Estas bromeando?

-En lo absoluto, mi madre fue la que lo decidió, ha visto que has avanzado a pasos agigantados y está segura que eres perfecta para el papel.

Lo abrace sin poder contener la emoción, había esperado esa oportunidad desde que me perdí el show en mi primer año a causa de la lesión en el tobillo, era la primera vez que elegían a alguien de segundo por lo general era del último año.

-Gracias Logan, tu siempre tienes algo que alegre mi día

-Te lo has ganado a pulso Elena por tu trabajo y dedicación

Vaya, por lo menos el día no iba tan malo como había pensado, tenía el papel principal en el show y eso me alegraba sobre manera.

Llame a mi mama para contarle la noticia y ella parecía más emocionada que yo.

Ahora venia lo bueno, los ensayos. Todos los días a las seis de la mañana tenía que estar en la academia para ensayar con los demás bailarines y prepararme para el estreno que era en tan solo en dos semanas. Menuda carga de trabajo la que se me venía.

Revise mi celular y vi que tenía dos llamadas perdidas de Stefan y le marque de vuelta.

-Hey Stefan ¿Cómo estás? Sé que quede de pasar por ti a la terapia, estoy allá en unos minutos

-Por eso mismo te llame Elena, no es necesario porque estoy en casa

-Oh ¿No fuiste hoy a la clínica?

-Sí, pero ya estoy acá no te preocupes

-Ok ¿Quieres que salgamos un rato? Tengo tiempo ahora

-No no, ve a tu casa yo igual estoy muy cansado

-¿Estás bien? – pregunte curiosa, Stefan no solía negarse a salir conmigo a tomar un café o simplemente a conversar

-Seguro – contesto – hablamos luego

Cerré el teléfono aun con la sensación de que Stefan actuaba raro.

Sin ganas de volver a casa entre de nuevo a la academia y me metí al gimnasio a pasar el tiempo.


Recordé el par de zapatillas que había dejado en el auto de Jenna el día en que me lo presto mientras el mío estaba en el taller y decidí pasar por ellas ya que las necesitaba para ensayar.

Después de las seis pase por el Light Room donde Jenna pasaba parte del tiempo ya que ella lo administraba ahora.

Hacía mucho que no iba por esos rumbos y me sentí extraña al estar de pie frente a la puerta de entrada, note que había bastante movimiento en el lugar.

-Disculpe – dije al anfitrión - ¿Podría decirme dónde puedo encontrar a Jenna?

-¿Quién la necesita? – me pregunto de una manera muy amable

-Soy Elena Gilbert, su sobrina

-La Sra. Saltzman está en el bar ahora mismo. Puede pasar directo allá por ese pasillo - dijo señalándome el camino – hay una fiesta o algo así en este momento.

-Oh ¿En serio? – el asintió, me quede viendo la ropa y me di cuenta que andaba echa un desastre – ok, gracias – le conteste dándome la vuelta

Cruce la puerta que comunicaba al Dark Room y comencé a buscar a Jenna entre la gente.

-Elena – dijo Caroline al verme – Viniste, pensé que no lo harías, ya sabes por lo incomodo que podría ser para ti, incluso para todos nosotros.

-¿Qué? – pregunte confundida, Caroline decía demasiadas cosas a la vez.

-No me digas que…

-¡Elena! – Dijo Jenna apartando a Caroline – te necesitan en caja Caroline – le dijo casi empujándola, ella refunfuño y se fue

-Hey Jenna, perdón que interrumpa la fiesta pero tenía que venir

-Si este… ¿Qué necesitas? – me puso la mano sobre el hombro y me giro hacia la salida

-Mis zapatillas de ballet quedaron en tu auto ¿recuerdas?

-Ahh si, lo había olvidado

-¿Por qué estas tan nerviosa Jenna? ¿Pasa algo? Porque Caroline me acaba de decir algo así como que yo no debería de estar aquí.

-Oh Elena – suspiro – discúlpame en serio, no quise decirte nada porque no quería que te sintieras mal o algo parecido

-¿Jenna? Dime que pasa – algo me decía que algo no estaba bien

-Espérame aquí, voy a decirle a Rick que voy a salir por un rato ¿ok?

-Pero Jenna… - pero se había ido, como odiaba que no terminaran de decirme las cosas dejándome ansiosa de saber.

Me recosté a un costado de la puerta con los brazos cruzados sobre mi pecho, el bar estaba lleno, divise a Tyler al fondo de la barra y lo salude con la mano.

La cara que hizo al verme termino de confundirme, por alguna razón nadie me quería ahí esa noche. Y yo no iba a quedarme con la duda así que busque a Caroline, ella si iba a decirme que pasaba.

En mi búsqueda mi bolso se deslizo de mi brazo haciéndolo caer al suelo, me agache a recogerlo y cuando me puse de pie me encontré con la sorpresa de mi vida. Damon Salvatore.

Mi corazón dio un vuelco dentro de mi pecho, estoy segura que se detuvo por unos segundos para luego volver a su ritmo. Cerré los ojos una y otra vez pensando que me estarían jugando una broma, pero mis ojos no mentían, era él. Tal y como lo recordaba, nada en el había cambiado.

Recupere un poco el aliento y comencé a caminar hacia la barra donde él estaba, tenía que verlo de cerca, quería tocarlo para terminarme de convencer que era él.

Jenna vio hacia donde iba e intento detenerme halándome del brazo pero me zafe de su agarre

-¡Elena espera! – me dijo, pero no hice caso

-Damon – dije haciendo que se volteara, Dios, en realidad era él, cuanto había extrañado ver de cerca sus hermosos ojos azules

-Elena – dijo con voz fría y viéndome con sorpresa

-¿Cuándo regresaste? – metí mis manos en las bolsas de mi chaqueta, me sorprendí de que pudiera articular palabra teniéndolo frente a mi después de tanto tiempo

-Hace poco, era tiempo de volver a casa – se llevo el vaso a la boca y bebió un sorbo – hay cosas pendientes aquí

-Sí tienes razón – dije con un ápice de esperanza - Damon tenemos que hablar yo…

-Me refería a cosas de trabajo – me contesto con el mismo tono de voz del principio, parecía que él no había sentido lo mismo que yo al verlo, su mirada no me transmitió nada más que frialdad y lejanía. Jenna presencio la escena y se acerco a mí

-Elena ¿Por qué no me acompañas afuera? me dijo tomándome por el hombro
Damon me dio la espalda para pedir un trago más a Tyler que me miraba apenado

-Un momento Jenna – le dije

-Damon necesito que hablemos – le dije metiendo mi pelo detrás de las orejas – hay cosas que hay que aclarar, se dio la vuelta y me miro de pies a cabeza

-Ya todo está dicho ¿recuerdas?

-Pero… - me detuve en el instante que una mujer se acerco a él y paso su mano por su espalda apoyándose en la barra. Su cabello era largo y ondulado, sus piernas se veían largas en sus leggins negros acompañados de botines del mismo color, vestía increíblemente bien, tanto que me sentí una mendiga frente a ella.

-¿Me pides un Martini por favor? – dijo la mujer de labios rojos y extraño acento

-Claro – contesto el

La mujer se me quedo viendo de los pies a la cabeza y cuando tuvo su bebida se dirigió a mí

-Disculpa ¿tú eres…?

-Es mi sobrina – interrumpió Jenna – Elena

-Oh, así que tu eres Elena – le dio una mirada a Damon que desvió la cabeza hacia cualquier lado y no pronuncio palabra – ya veo, yo soy Katherine Pierce, y esta fiesta es mi fiesta de cumpleaños – dijo arrogantemente

-Mucho gusto Katherine y feliz cumpleaños…lo siento pero tengo que irme – dije antes que las lágrimas comenzaran a rodar por mi cara.

-Uh es una lástima – dijo con sarcasmo – la pasaríamos de maravilla ¿cierto Damon? – esta vez su mano se poso en la pierna de Damon, no pude mas.

-Hasta luego, que tengan una linda velada

Me di la vuelta y llegue casi corriendo a mi auto, Jenna fue detrás de mí.

-¡Elena espera! – Me dijo antes que subiera – por esta razón fue que no te dije nada.

-¿Hace cuanto esta aquí?

-Vino hace tres días, no sabía qué hacer y Alaric sugirió no decirte nada

-Me iba a enterar de todos modos – me encogí de hombros

-Pero no de esta manera Elena, mira como estas

-¿Quién es ella? – pregunte temerosa de su respuesta

-Katherine es una amiga que trajo de Italia, es hija de unos de los mejores amigos de su padre, está aquí de vacaciones creo, no estoy muy bien informada.

-Ya veo, Jenna estoy cansada mejor me voy a casa

-Yo te llevo…

-No, tranquila, estoy bien – mentí, no estaba nada bien.


Había vuelto. Y no estaba preparada para verlo, y menos darme cuenta que verme de nuevo no significo nada para él. Me hablo con voz dura, me miro con frialdad y hasta con arrogancia como si fuese una total desconocida, hubiese preferido que un tren pasara sobre mí y así evitar lo humillada que me sentí.

Fui una completa estúpida al pensar que me daría la oportunidad de hablar con él ¿Qué esperaba? ¿Qué tirara fuegos artificiales al verme?

Yo lo había echado de mi vida y eso tenía un precio que desgraciadamente comencé a pagar esa noche.

Di mil vueltas por mi habitación tratando de asimilar lo sucedido, mire el reloj y eran pasadas las tres de la mañana, no pude mas y tome mi celular de la mesa de noche y marque con manos temblorosas a su casa, sabía que estaba mal pero estaba tan desesperada que no me importo la hora. Timbro dos veces nada más.

-¿Diga? – una muy despierta voz femenina contesto

Colgué y tire el teléfono a la cama, estaba con ella.


Mi cabeza estaba a punto de estallar de tanto pensar y pensar, el nombre Katherine revoloteaba en mi cabeza junto su imagen de femme fatale.

Mi cara estaba adornada por grandes ojeras a causa de mi noche sin dormir, pero tenía que llegar a la academia.

A causa de mi desconcentración estuve a punto de caerme en los ensayos, las miradas de los demás bailarines se centraron en mí y de no haber sido por Kol, mi coprotagonista de baile, que me atrapo en el aire me hubiese lastimado.

-¿Estás bien? – me pregunto preocupado

-Si no te preocupes, fue una pequeña descoordinación de mi parte – me lleve las manos a la cabeza apretándola con fuerza

-Me parece que no lo estas

- Hoy no es un buen día, suerte que la Sra. Fell no está aquí, si no seguro y me saca del show - el ensayo termino después de una hora y agradecí el poder salir de ahí

-Te invito a un café – me dijo Kol mientras guardaba sus cosas en su mochila 

– así te distraes un poco

-Kol, en serio te lo agradezco pero en este momento no soy buena compañía para nadie

-Ok, tal vez otro día – me contesto con un guiño – te veo mañana y espero verte entrar con una enorme sonrisa en la cara – sonreí sin ganas

-Hasta mañana Kol – sonreír no estaba en mi lista de prioridades ese día

Me dirigí hacia mi auto y me encontré con Jenna a la salida

-Hola Jenna – dije en un suspiro

-Elena dime ¿Cómo estás? – Camino conmigo hasta el estacionamiento - Me siento fatal por lo de anoche, te lo iba decir pero no sabía como

-Tranquila Jenna

-Soy una pésima tía lo sé, debí advertirte de que había vuelto, sobre todo que venía acompañado

-Eso definitivamente no lo vi venir – suspire – pero supongo que me enteraría de todos modos, en serio ¿Quién es esa tipa?

-Ayer le pregunte a Alaric y me dijo que se graduó de Relaciones Publicas y se dedica a la producción de eventos, es muy conocida en su ciudad

Solté un pequeño “Ah” al escuchar el perfil de la Pierce, Jenna continuo

-Según Alaric, vino desde Florencia para hacer carrera y explorar sus posibilidades aquí y también para vacacionar

-Justo lo que necesitaba, que se quede – dije haciendo una mueca de molestia – metí mis cosas al auto y me apoye en la puerta ya que Jenna parecía tener algo más que decirme – ¿no viniste hasta acá para contarme eso verdad?

-La verdad es que no – suspiro – en primer lugar quiero que sepas que si no quieres siéntete libre de decir no ¿está bien?

-Jenna dilo de una vez

-Ok, como sabes Alaric cumple años mañana y le organice una fiesta en casa y estas invitada, pero como sabrás Damon estará ahí y…

-Iré – le conteste tranquilamente – dime a qué hora y ahí estaré

-De las ocho en delante, tus papas dijeron que no irían por eso de que saldrán de la ciudad pero Jeremy dijo que si

-Perfecto – le dije poniendo en marcha el auto

-Ok – me dijo no muy convencida, pero yo hablaba en serio, iría a esa fiesta.


Pase por el centro comercial para comprar un regalo para Alaric y después fui a casa a arreglarme para la fiesta, saque toda mi ropa del closet para escoger algo decente que ponerme, no quería desentonar. Jeremy toco a mi puerta indicándome que era hora de irnos.

A unas cuadras de la casa de Jenna sentí que mi estomago subía hasta mi garganta de los nervios, había sido fácil decirle a Jenna que iría pero ya puesta en marcha era otra cosa.

-¿Nerviosa? – pregunto Jeremy al notar como frotaba mis manos sobre el regazo

-Algo – dije sin voltear a verlo, llegamos y Jeremy busco lugar para estacionar el auto.

Tome el brazo de mi hermano y entramos a la casa, mire mi reloj y vi que no eran ni las nueve y ya había algo de gente en la sala, pero la fiesta en si era en la parte de atrás, una enorme carpa blanca cubría el jardín donde estaban puestas las mesas, los arboles estaban adornados con lucecitas blancas, Jenna se había esmerado para celebrar el cumpleaños de su esposo a lo grande.

-Hola chicos – dijo Alaric al vernos

-Hey Rick, Feliz Cumpleaños – dijo Jeremy dándole un abrazo

-Gracias Jeremy

-Felicidades Alaric, te deseo lo mejor – le dije también en un abrazo – mira te trajimos algo – dije entregándole el regalo – espero que te guste

-Chicos no se hubieran molestado – dijo apenado

-Para nada – dije sonriendo

-Bueno pónganse cómodos y pidan lo que quieran ya saben que están en su casa, iré a recibir algunos amigos que acabo de ver que están allá dentro

Nos sentamos en una mesa que estaba desocupada, parecíamos pollitos comprados sin saber qué hacer ni hacia donde ver, más gente comenzó a salir al jardín, no tenía idea que Jenna y Alaric tendrían tantos conocidos, Jeremy me dejo sola cuando recibió una llamada al celular, perfecto, forever alone.

Me puse de pie para ir por algo de tomar y justo cuando pedía una soda al mesero sentí que jaloneaban mi vestido de la parte de abajo, me gire y vi a la niña más linda que jamás había visto, mi Blake.

-¡Blake! – Me agache para quedar a su altura y así poder abrazarla mejor – mi niña hermosa ¿Cómo estás?

-Bien ¿Y tú? Te extrañe mucho ¿sabes?

-Yo también y no sabes cuánto – le dije tocando sus largos rizos negros, le había crecido desde la última vez que la vi – te extrañe muchísimo, estas muy linda ¿eh?

- Tu también estas muy bonita, como siempre – sonreí por su comentario, ella siempre alegraba mis días

-Gracias – le conteste, note que detrás de Blake, a una pequeña distancia, un niño nos observaba con curiosidad como esperando por algo

-Hola – le dije, el chico se acerco a nosotros quedando a lado de Blake, vestía jeans negros, camiseta blanca debajo de su chaqueta negra con capucha y converse negros, tendría doce o trece años.

-Buenas noches señorita Gilbert, soy Nico Salvatore

-Oh eres primo de Blake

-Soy hermano de Damon y Stefan Salvatore, así que yo vendría siendo tío de Blake – dijo con una sonrisa amable, ok ¿hermano? Quede en la luna con esa noticia

-Vamos Blake, quiero saludar a la tía Jenna – le dijo el chico a Blake – fue un placer conocerla – su acento era extraño y sumado a eso hablaba de una forma muy educada

-Igual – conteste – nos vemos luego Blake – la niña asintió y camino delante de Nico a buscar a Jenna

Ya que Jeremy seguía pegado a su celular, fui adentro de la casa buscando un lugar tranquilo donde estar un rato, tal vez ir a esa fiesta no era buena idea después de todo, el estaría en algún lado del jardín regodeándose con su nueva conquista.

Subí las escaleras y busque la habitación de huéspedes donde solía quedarme de vez en cuando y abrí la puerta.

-¡Lo siento! – dije al ver que la habitación no estaba sola, pero me quede estática en la puerta viendo quien era la persona que me miraba con ojos muy abiertos de la sorpresa, estaba sentado a la orilla de la cama con los brazos apoyados en los codos sobre sus piernas y sostenía su cabeza entre sus manos

-Elena – dijo al verme, despacio fui cerrando la puerta detrás de mi - ¿no disfrutas de la fiesta? – pregunto haciendo una mueca

-Jeremy me dejo sola así que vine a buscar un refugio

-Entonces te dejo sola – dijo poniéndose de pie

-¡No! No te vayas – le dije bloqueándole el paso con mi cuerpo, su cercanía me hizo recordar lo que se sentía estar junto a él – hablemos un rato ¿si? – trague saliva y apreté mis manos en un puño, estaba nerviosa porque no sabía por dónde empezar, quería decirle mil cosas pero no sabía cómo. 

Primero saque a relucir el tema de su pequeño hermano

-Conocí a Nico – le dije tratando conversar

-¿Ah sí? ¿Te deslumbro con su encanto? – arqueo una ceja al decirlo

-Un poco – reí al recordarlo de pie junto a Blake

-Mi padre lo adopto hace unos años, me di cuenta de ello cuando estuve allá y quise traerlo conmigo – se encogió de hombros – es un buen chico, Blake lo adora.

Un incomodo silencio inundo la habitación, solo se escuchaba la música, las voces y las risas de los invitados afuera en el jardín, el miraba hacia cualquier lado menos hacia mí, el estaba ahí así que debía aprovechar la oportunidad

-Damon yo quiero…

-Elena no… - dijo muy serio

-Escúchame Damon, tengo que sacar lo que llevo cargando todo este tiempo sino siento que voy a enloquecer, este año que paso fue el peor que he vivido en mi vida, nunca me había sentido tan estúpida y tan… vacía ¿sabes? lo que paso fue…horrible y no se lo deseo a nadie – me abrace a mi misma al recordar lo sucedido – todo ese tiempo estuve esperando tenerte frente a mi para poder decirte que… - la emoción me estaba traicionando y mi voz comenzaba a quebrarse - no debí dejarte ir

Me miraba con seriedad pero atento a mis palabras

-Ha pasado mucho tiempo Elena – dijo con voz grave – tomamos caminos diferentes y cada quien vive su vida como quiere, tú lo decidiste así

-No digas eso – dije negando con la cabeza – camino hacia la puerta con intención de irse – yo nunca deje de amarte Damon – se detuvo y me vio por encima de su hombro – el peor error que he cometido en mi vida fue no creer en ti.

Se quedo ahí de pie sin verme ni decir nada

-¡Damon por favor di algo! - estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano por no llorar - ¡Dime algo! ¡Por lo menos dime que me odias!

- ¿De verdad creíste que sería capaz de hacerte daño? - dijo molesto – que a pesar de todo lo que viví con mi esposa ¿yo haría lo mismo contigo?

-Damon entiende que todo lo de Rose fue muy real y no tenia mas opción

-La tenias, confiar en mí – dijo más calmado – pero no pudiste Elena

-Lo sé y lo siento, perdóname Damon, solo déjame… -comencé a llorar apoyándome sobre la pared, no pude aguantar más, sentía que lo que le había dicho no había servido de nada y en cualquier momento se iría de nuevo – se acerco a mí y vi como pasaba sus manos por su cara – no pude decirlo antes...espero no sea demasiado tarde, te amo Damon

Pego su cuerpo con el mío aprisionándome suavemente contra la pared, su aliento acariciaba mi cara como roció por la mañana

-No puedo Elena – dijo muy cerca de mi boca – no puedo

-Si puedes, lo deseas igual que yo – le dije rozando mis labios con los suyos y pegándome a él – bésame – dije suplicante – bésame - fue suficiente para que el finalmente se rindiera dejándome probar de nuevo el dulce néctar de su boca, su lengua se enredo con la mía en un largo y prolongado beso

-Te amo – le decía en los segundos en los que podía tomar aire – lo abrace tan fuerte como pude, quería retenerlo así y no dejarlo ir jamás.

Bruscamente se aparto de mi boca, se me quedo viendo y rozo con sus dedos desde mi frente hasta mi barbilla

-No puedo Elena, lo siento pero no puedo – se aparto totalmente de mi y note que intento tomar mi mano pero no lo hizo.

-¿Por qué? – pregunte con el corazón en la boca - ¿Qué sucede?

-Lo siento - se giro hacia la puerta y me miro una última vez antes de salir.

Me quede inmóvil viendo hacia el piso tratando de encontrar explicación a lo sucedido.

Jeremy entro a la habitación

-¡Elena! Te busque por todos lados ¿Paso algo? Vi a Damon salir de aquí parecía que se lo llevaba el diablo – me tire hacia mi hermano abrazándolo como nunca lo había hecho antes

-Quiero ir a casa Jeremy, solo llévame a casa por favor.




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