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Hola, Bienvenid@s a "El Rincón Encantado de Anabella".
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MARQUESINA

Holaaa!!..Bienvenid@s a "El Rincón Encantado de Anabella"... Muy pronto, podréis disfrutar de nuevas entradas con imágenes de Hadas. Góticas. Y Fantasía. Gracias!!.

miércoles, 17 de octubre de 2012

"Quédate Conmigo" (capitulo 1)

Hola a tod@s!!, aqui os dejo el primer capítulo del Fic de *Nina Nina*

Espero que os guste, porque es preciosooo!!


“Quédate Conmigo”

Sinopsis:
El 23 de diciembre del 2003 es un día que Damon Salvatore nunca olvidara, la muerte inesperada de su esposa es algo que no ha podido superar, la culpa lo abruma cada día que pasa, el alcohol ha sido su refugio y consolador durante todos estos años. Se ve obligado a contratar una niñera, Elena Gilbert, para que cuide de su pequeña hija Blake. La presencia de la joven despertara emociones que Damon creía muertas y lo llevara a enfrentarse contra su propio hermano Stefan.


CAPITULO 1

DAMON POV

“Damon baja la voz despertaras a Blake”

“! Dime porque lo hiciste!...Marco era mi amigo!!”

“Sueltame me estas lastimando, ¿sabes qué? Ya no soporto mas tus insultos y acusaciones, me voy”

“! Sí, eso, vete con tu amante, vete y no vuelvas nunca!”

Dos golpes en la puerta me sacaron de mi sueño, si a eso se le podía llamar sueño, todos los días tenia la misma pesadilla. Ella y yo discutiendo, Ally saliendo por la puerta con el rostro empapado en lágrimas y minutos después la llamada…esa llamada. Hubiera preferido no contestar el teléfono esa noche y pensar que se había ido por su cuenta huyendo de mi constante paranoia, pero se había ido para siempre dejándonos solos a Blake y a mí, todo fue mi culpa…todo siempre era mi culpa. Dos golpes mas en la puerta hicieron que me levantara, mala idea, me tambalee en cuanto lo hice, me agarre la cabeza con una mano y me sostuve de la mesa de noche con la otra, camine despacio hasta la puerta no sin antes tropezar con unos libros de colorear y unos crayones regados por el piso, abrí la puerta aun con la mano en la cabeza.

-¿Por qué no me extraña que estés con resaca? – me dijo una voz bastante familiar para mi

-¿Por qué no me extraña a mí que estés aquí tan temprano Alaric?

Mi mejor amigo Alaric Saltzman solia cubrirme las espaldas desde la universidad, éramos cómplices en todo, incluso le ayudaba en la conquista de chicas, era el amigo al cual llamaba cuando me metía en problemas, incluso me había sacado de la cárcel unas cuantas veces. Juntos comenzamos la empresa que ahora pagaba mis cuentas y por la cual vivía cómodamente, un bar en el centro de la ciudad llamado Dark Room , comenzamos rentando un pequeño local con unas cuantas mesas , eso sí , siempre vendimos licor del mejor, yo me encargaba de eso y del manejo del personal, Alaric decía que tal vez así dejaba de ser tan insolente y grosero con las personas a mi alrededor, mientras que Alaric se quedaba con la parte financiera ya que de eso se había graduado, era muy bueno con los números, luego ,después un par de años y de endeudarnos hasta el cuello compramos un local mucho más grande en una zona exclusiva de la ciudad construyendo lo que ahora teníamos.
Alaric entro a la casa dando un vistazo por toda la sala esquivando los crayones que yo no había visto

- Me veo en la obligación de preguntar ¿Qué haces aquí?- me senté despacio en uno de los sillones, no quería hacer retumbar mi cabeza de nuevo – es domingo, ¿no tienes cosas que hacer hoy? ¿tomar el té? ¿tejer? ¿o algo así?

- Vine a cerciorarme que estás vivo, Tyler me conto que habías salido muy borracho del bar y que tuvo que traerte.

- Tyler parece una vieja que además de chismosa es exagerada, no creas nada de lo que dice

- Se preocupa nada mas, todos lo hacemos Damon, acuérdate que no vives solo- alzo el tono de su voz haciendo que mi cabeza reclamara silencio.

- Ahhh Alaric puedes bajarle tres rayas de volumen a tu voz? Me estas matando

Alaric recorrió la sala y miraba con asombro el desorden que había en ella, lo vi hacer su recorrido desde el sillón, entro a la cocina y vi como bajaba y negaba con la cabeza en claro signo de desaprobación, la casa no era tan grande pero era suficiente para Blake y para mi, pero no me quedaba tiempo de ordenar un poco, llegaba del bar muy cansado (o borracho) para hacerlo.

- El fregadero esta hasta el techo de platos sucios – lo escuche decir desde la cocina – hoy que es domingo puedes ordenar la casa – se apoyo en la pared con los brazos cruzados viéndome con esa cara que no me gustaba para nada.

- ¿Sabes qué Alaric? Me gustas mas cuando estas borracho, ósea por mucho dos veces al año

Se agacho para recoger del piso una zapatilla color rosa y levanto la mano mostrándomela

- ¿Y Blake?

- Tranquilo viejo ¿piensas que no sé donde esta mi hija? Esta profundamente dormida en su cama, yo mismo la acosté anoche y le di su biberón – me levante del sillón y Alaric me cedió el paso con burla, camine por el pasillo a la habitación y abrí la puerta con cuidado para no hacer ruido

- ¿Ves? Ahí está – le dije al abrir la puerta totalmente

- Damon, Blake no está allí –su tono de voz no me gusto para nada y de inmediato mi mente reacciono , entre al baño y corrí la cortina de la bañera a ella le gustaba esconderse ahí de vez cuando pero no estaba

- Blake!! – Grito Alaric, eso no ayudaba en nada, me ponía más nervioso y más cuando recordé la terraza del segundo piso. Arriba había un salón donde solía hacer fiestas con amigos y estaba la terraza que proporcionaba una hermosa vista de la ciudad. Un día después de una reunión con algunos amigos me quede dormido junto a ella en uno de los sofás del salón, cuando desperté lo primero que vi al abrir los ojos fue a Blake balanceándose en los bordes de madera del balcón, de inmediato corrí y la tome en mis brazos, ella reía como si todo fuera un juego, para ella lo era, solo tenía 2 años en ese entonces, después de eso mande a asegurar la puertecilla al pie de las escaleras para evitar que subiera a la segunda planta, pero aun así podría haberla abierto, camine hasta las escaleras para chequear que no estuviera ahí pero me detuve cuando escuche voces que venían de uno de los cuartos de huéspedes que en realidad lo utilizaba algo así como bodega porque no recibía visitas muy a menudo así que nadie se quedaba ahí , guardaba muchas cosas que con el tiempo se fueron acumulando y por supuesto también guardaba cajas de mi vital elixir, whisky. Entre a la habitación y vi a Alaric cargando a Blake, ella tenía su pequeño dedo pulgar en la boca como lo hacía siempre, me miro y me estrecho sus brazos para que la cargara y lo hice, tener a mi hija entre mis brazos era lo mejor del mundo.

- ¿Dónde estabas preciosa? Tenias a papá muy preocupado

- Vine a buscar medicina- me dijo con su suave voz

- ¿Medicina? Aquí no hay medicina cielo ¿de dónde sacas eso?

- Tu lo dices siempre que vienes aquí

Alaric me miro con ojos acusadores, estaba claro que Blake me había escuchado cuando decía que iba al cuarto de huéspedes a traer mi “medicina” para aliviar el dolor.

- ¿Te das cuenta Damon? La niña escucha y ve todo lo que haces aquí, estaría bien si tu conducta fuera la de un hombre dedicado al trabajo y a su hija…

- Hey – lo interrumpí – no digas que no cumplo con mis obligaciones en el bar, todos los días voy y hago mi trabajo…

- Claro! Te bebes todo el licor que puedes

- Deja el sarcasmo para mi, a ti no te sale bien

- ¿Y qué me dices de ella? – señalo a Blake con la cabeza

- Se cuidar de ella – sus señalamientos comenzaban a irritarme

Me miro unos segundos sin decir nada, que cara me habrá visto que evito comentar y dio por terminada la conversación se acerco a darle un beso a Blake

- Hasta luego muñeca, nos vemos más tarde, pórtate bien ¿sí? Cuida de tu papa ¿ok? – levanto la vista y sonrió con malicia

- Vamos Blake despídete de tu tío – la niña saco su dedo de la boca y se inclino para besar la mejilla del odioso de Alaric

- Adiós tío Alaric- una vez que se despidió volvió a llevarse el dedo a la boca y se recostó en mi hombro. Mi amigo dio media vuelta y camino a la puerta

- Hey, todo esto me hizo olvidar la verdadera razón por la que vine-regreso donde yo estaba-Zach me llamo ayer, al parecer Stefan vuelve a casa

- -¿En serio? ¿Termino de jugar al soldado?- dije con sarcasmo

- Ya sé el motivo por el cual Zach me llamo a mí y no a ti

- ¿Qué más te dijo?

- No mucho, le dije que te llamara a ti para confirmar la fecha de su arribo

- ¿A mí?

- Damon… - su voz sonaba a reprimenda

- Ok ok, estaré atento a cualquier llamada ¿conforme?- Alaric asintió

- Te veo luego Salvatore.

Así que mi hermanito Stefan volvía a casa, la última vez que lo vi fue en la fiesta de despedida que su novia Meredith le hizo antes que partiera a algún lugar del mundo, nunca entendí el porqué Stefan había tomado esa decisión, recuerdo que su noviecita lloraba a mares por los rincones de la casa al verlo empacar y parecía una Magdalena llorando a moco tendido cuando le toco despedirse de él, estuve a nada de creerme su actuación, hasta que dos días después la vi a través de la vitrina de una tienda escogiendo trajes de baño, me dio curiosidad y entre a saludarla, quería preguntarle cómo estaba sobrellevando el dolor de la partida de su amado, cuando me vio se le subieron los colores al rostro y no pudo articular palabra cuando el hombre detrás de ella descaradamente le paso la mano por el trasero, no pude mas y solo me sonreí “Lo sabía”-le dije-“siempre supe que eras una zorra” vaya pérdida la de Stefan, es probable que al sol de hoy él piense que lo espera pura e inmaculada, como si no lo conociera.


Después que Alaric se fue, me puse manos a la obra con mi labor dominical, que no era mucha, tenía que atender a Blake, nadie tenía derecho a decirme que no era un buen padre, en la vida hay escuelas para todo, de conducir, de cocina, de baile, hasta de bailar en el tubo, pero no hay ninguna escuela para padres así que tuve que aplicar mis propios métodos , el bañar a Blake era todo un caso, siempre era lo mismo, después de lavar su pelo y todo lo demás la dejaba jugar un rato en la bañera con sus muñecos de hule, el baño quedaba hecho un reguero, para cambiarla no era problema, Caroline la novia insoportable de Tyler, uno de los bartenders del bar, me hacia el favor de ir todos los lunes en la mañana a hacer los juegos de ropa para la niña y los guardaba en el gavetero, dos por cada día de la semana, también le preparaba el lunch, yo iba a dejarla a la guardería y después de mediodía iba a recogerla, si tenía suerte me salvaba de no encontrarme con alguna de las madres de familia, esas que se ponen prominentes escotes y que te abrazan sin tu quererlo, había tanta madre loca y lujuriosa en esas guarderías que me daba pesar por sus maridos, era costumbre verlas esperando en la entrada a que yo llegara a recoger a Blake, miraban sus relojes una y otra vez hasta que se cansaban y no les quedaba de otra que irse, y ahí era cuando salía de mi camioneta, es curioso que las mujeres más fáciles se encuentren en las guarderías y parques infantiles. Tenía ya suficiente carga como para meterme con una de ellas, no no no Damon Salvatore se mantenía al margen de eso.

Quedarme solo a los 22 años y con una nena de año y medio no fue fácil, era algo que nunca me imagine, si mi madre viviera sería un gran apoyo para mí, pero había fallecido cuando mi hermano Stefan y yo estábamos en la secundaria, con mi padre no podía contar ya que se había ido a vivir a su antigua casa en Florencia, Italia en cuanto entre a la universidad ,tenía a mi tío Zach pero él al igual que Stefan eran marines de la armada y pasaban mucho más tiempo en el mar o peleando en alguna estúpida guerra que en casa así que tuve que arreglármelas yo solo, mi vida era muy normal antes que todo pasara, me case con mi novia de la secundaria, Allysa Foster , nos juramos amor eterno en la capilla de la ciudad que nos vio nacer y todo pintaba muy bien, como todo matrimonio joven empezamos desde cero, junto con Alaric estudiamos el mercado y nos dimos cuenta que los negocios nocturnos era una muy buena inversión así que juntamos el capital que necesitábamos para iniciar y lo demás es historia.

Me negué a que Allysa trabajara al quedar embarazada, la hice renunciar contra su voluntad a su trabajo como analista financiero, su jefe era un maldito explotador, ella siempre me llevaba la contraria y trato de convencerme de seguir trabajando aduciendo que necesitábamos el dinero, cuando me miraba con sus ojos color café me desarmaba totalmente pero esa vez sus tácticas no funcionaron, me impuse con firmeza y es que mis argumentos eran validos lo único que quería era que su embarazo transcurriera lo más tranquilo posible, no podía culparme por eso. Vivíamos muy limitados pero nunca falto comida en la mesa, todo iba bien hasta el día que perdí el control, de eso ya habían transcurrido cuatro años.


Después de una maratónica tarde viendo caricaturas en la tv, bueno la verdad es que me dormí a la media hora, no supe si al final Dora la exploradora habría encontrado el pie en la tierra de los pies, no me sorprendí que Blake no estuviera dormida ya que le encantaba recostarse en el sillón de la sala y ver sus caricaturas, debo decir que mis favoritos eran los Backyardigans esos eran otro nivel.

Mi celular sonó un par de veces antes de contestar.

-¿Qué demonios quieres Tyler? Hoy es domingo, eso significa no molestar a Damon ok, así que piérdete

-Lo siento jefe pero tengo las cajas que me pediste que trajera, sería bueno que salieras a ayudarme

-Oh cuanto lo siento pero en este momento estoy durmiendo a Blake, te abriré la puerta para que puedas entrar

En cuanto colgué fui a abrir la puerta y regrese tirarme en el sillón y Blake se subió a mis piernas.

-¿Quién era papi? – me pregunto Blake antes de llevarse un vaso con leche con chocolate a la boca

- Es Tyler, viene a dejar algunas cajas que necesito

-¿Mas medicina papi? –su pregunta me causo tanta gracia que no pude evitar reír, ella se unió a mis carcajadas, que por cierto se vieron interrumpidas por los reclamos de Tyler al ver a Blake mas despierta que yo.

-¡Me dijiste que estabas durmiendo a Blake! – Tyler venia cargando dos grandes cajas, pude ver que su frente sudaba del esfuerzo

-¿Y me creíste? – Solté una risa burlona de esas que me salían tan bien- parece que no me conocieras, además quería comprobar si esos musculosos brazos eran tan fuertes como se ven, y así parece así que se bueno y lleva las cajas a donde ya sabes

Tyler refunfuño y dejo las cajas donde le había dicho, cuando volvió a la sala sentí que se quedo parado detrás del sillón.

-Un gracias estaría bien- dijo esperando respuesta

-Gracias Tyler – dijo Blake sonriéndole, de inmediato la cara de palo de Tyler desapareció

-De nada Blake – luego cambio el tono de voz y se dirigió a mi – por esta vez te la paso Salvatore

Una vez que Tyler se fue le pregunte a mi hija “¿Quieres comer pizza?”


Durante la semana hice malabares para hacer todas las cosas que tenía pendientes, me era imposible hacer todo de una vez y más ahora que por las tardes había empezado a supervisar los trabajos de ampliación del bar y a veces llevaba a Blake conmigo y no me gustaba porque una construcción no era lugar para una niña de cinco años, y en la noche obligatoriamente Blake estaba conmigo en el bar en el cuarto que acondicione especialmente para ella y en la que de vez en cuando ya sea Alaric o yo descansábamos.
Pero era demasiado, el ritmo que llevaba me tenia al borde, no quería reconocerlo pero el odioso de Alaric tenía razón.

-Oye Alaric, recuerdas lo que me dijiste de…

- ¿de qué eras un idiota? – me pregunto alzando una ceja, se estaba robando mis gestos el muy imbécil, pero me contuve contestarle mal

- Muy gracioso pero quiero que me ayudes en algo que necesito con urgencia – en ese momento Blake corrió hacia mí con una mini botella de vodka, se la quite y me la metí a la bolsa de mi chamarra negra

-¿Necesitas un trasplante de cerebro?

- Alaric… - se estaba pasando de listo aprovechando que no lo agarraba a golpes porque tenía a Blake en brazos – necesito que me ayudes a conseguir una niñera – se me quedo viendo algo extrañado

-¿Es en serio?

- Claro que es en serio! Necesito alguien que cuide a Blake y la necesito ya, dijiste que Jenna tenía una sobrina que necesitaba dinero extra – Alaric asintió – bien, quiero que la llames y le digas que venga mañana por la mañana aquí

Hice que Alaric hiciera la llamada que tanto necesitaba, no podía negar que siempre podía contar con él

-Ok listo, Jenna dice que su sobrina esta más que disponible, vendrá mañana por la tarde a entrevistarse contigo

-Te debo una Alaric, gracias

- No hay problema, este favor me lo pagas ¿eh? –abrió la puerta del cuarto para ir a trabajar a la oficina de la par pero se detuvo y se dirigió de nuevo a mi – Ah! – Dijo chasqueando los dedos- casi se me olvida el nombre de la chica es Elena.

Llegue a casa con Blake dormida en mis brazos y fui a su habitación para acostarla pero luego lo pensé mejor y pase de largo directo a la mía, esa noche dormiría conmigo. Me sentía un poco aliviado al saber que tendría ayuda extra para el cuidado de la niña, nunca aceptaba consejos de nadie y odiaba admitirlo pero Alaric tenía razón, el bar no era lugar para ella, la exponía a cualquier cosa que pudiera suceder ahí, pero no quería separarme de ella ni un instante, Blake era lo más importante en mi vida, vivía por ella, por esa razón decidí hacerle caso a Alaric.

Por la mañana una vez que deje a Blake en la guardería saque mi lista de actividades y me puse manos a la obra, lo primero que tenía que hacer era un deposito en el banco, la fila era enorme y eso me robo parte de la mañana, al salir del banco me acorde “la niñera” mire mi reloj y eran casi las once tuve que correr en la camioneta para llegar a tiempo, el trafico jugo a mi favor ese día. Llegue pasados diez minutos de las once, vi varias jóvenes de pie afuera del local la dichosa niñera podría ser cualquiera ya que no tenía idea de cómo era físicamente y con solo ver su aspecto en ese momento a ninguna le dejaría a Blake por nada del mundo, me baje del auto y en el trayecto al cruzar la calle iba pensando en lo que le diría a la chica
“lo siento pero eres demasiado pechugona para mi gusto” “¿Te gusta el maquillaje extremo cierto? o quizás
“¿sabes? te ves demasiado barata como para cuidar mi más preciado tesoro” sabía que Alaric me iba a matar por ofender a la sobrina de su amada Jenna pero vamos, yo era sincero.
Las jóvenes se me quedaron viendo en cuanto llegue a la acera y saque las llaves para abrir la puerta de entrada.

- Bien ¿Quién de ustedes es Elena?- pregunte cruzando los brazos, listo para mi discurso para despedir a la aun no contratada niñera, las tres chicas negaron con la cabeza

- ¿Ninguna de ustedes es Elena? - volvieron a negar y la más alta de todas hablo

- Venimos a un casting en el edificio de la par – me dijo muy de mala gana, Dios se miraba más desagradable cuando hablaba, pensé en qué clase de película querrían mujeres así.

- Ah! – me quede callado y las tres chicas se apartaron de mi seguramente pensaron que estaba loco o algo así, deberían sentirse halagadas de que un tipo como yo les dirigiera la palabra.

Metí la llave en la cerradura y entre al bar, en ese momento las señoras de aseo hacían su trabajo, fui directo detrás de la barra para servirme un trago como hacia siempre que llegaba pero me extraño ver a una joven sentada en una de las mesas, vestía sencillo de jeans y tenis, su pelo castaño oscuro caía por su espalda, me dio curiosidad, leía un libro cuando me acerque a ella.

-Disculpe señorita ¿Puedo ayudarle en algo? – mi voz la hizo sobresaltarse en la silla y cerro el libro que tenía en las manos

- Oh! Disculpe estaba inmersa en la lectura –dijo poniéndose de pie, pude ver que sus mejillas tomaban un color rosa adornando su rostro, sus ojos almendrados se iluminaron y no pude evitar ver como sus labios color rosa se movían cuando hablaba.

- No, discúlpeme usted a mí, no quería asustarla, ehh…yo… - un momento ¿me había quedado sin palabras? Esto era nuevo, me aclare la garganta y fruncí el ceño – soy Damon Salvatore, socio de este lugar y usted es…

-Elena…Elena Gilbert.




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